Guardame en las hojas de aquel árbol caído, dejame sentir tu aroma a falacia, dejame tener las manos entres sus manos y esconderme de la soledad que quiere invadir mi cuarto de blanco y negro.Es Domingo 1 de Junio y siento tu frío, el olor a café de mi cuarto y como mi corazón no para de palpitar.
Veo por mi ventana como el sol quiere ganarle a las nubes. Las hojas de los árboles giran y giran. Veo el cielo impredecible y como mis manos se ponen rojas de aquel frío. Miro mi teléfono y vacío está.
Quizás sea hora de relajar mi cuerpo sobre mi pedazo de colchón y que el frío cale mis huesos con dulce ironía.



