Camine por esa calle cotidiana cerca de mi casa, al mirar a mi lado y ver que solo era una sombra, que tu sombra a mi lado no estaba y que aquel amor que abriga mi corazón no se encontraba, sentí desesperación, si! desesperación por no tenerte entre mis brazos porque aquella agonía que me trae al mirar la luna llena, invadió mi cuerpo de alcohol y quemo lentamente mis dulces palabras, los dulces abrigos.
La luna de ayer se encargo de congelar mis palabras, solo dejo mis ojos brillar para que cuando tu me pensaras dos luces bien iluminadas estuvieran ahí, al frente de tus ojos iluminándote en esa noche fría de ayer.
No quiero pensar en que algún día te soltare y que mis manos se resbalaran de las tuyas, que todo volverá a ser como hace un año atrás. Quiero que me abraces , quiero reír, llorar, saltar de felicidad como ahora lo solemos hacer sentirnos actores, sentirnos poetas de la vida, sentirnos dueños de las palabras y ganarle al mundo con nuestro amor, es inevitable no sentir esto, dejemos lo a la vida y que ella decida el rumbo de nuestras manos y si algun día nuestras palabras se dirán adiós.
La luna de ayer se encargo de congelar mis palabras, solo dejo mis ojos brillar para que cuando tu me pensaras dos luces bien iluminadas estuvieran ahí, al frente de tus ojos iluminándote en esa noche fría de ayer.
No quiero pensar en que algún día te soltare y que mis manos se resbalaran de las tuyas, que todo volverá a ser como hace un año atrás. Quiero que me abraces , quiero reír, llorar, saltar de felicidad como ahora lo solemos hacer sentirnos actores, sentirnos poetas de la vida, sentirnos dueños de las palabras y ganarle al mundo con nuestro amor, es inevitable no sentir esto, dejemos lo a la vida y que ella decida el rumbo de nuestras manos y si algun día nuestras palabras se dirán adiós.



